¿Dejarías entrar a un vampiro?

Uno de los estereotipos de los vampiro es el creado por Bram Stoker en su novela Drácula que es, lo sabemos, el de un ser todopoderoso, casi indestructible, increíblemente seductor y diabólicamente sabio. En una de las películas sobre vampiros más conocida de los últimos años, el Drácula de  Francis Ford Coppola, podemos atisbar la sexualidad victoriana, a saber: las mujeres seducidas por Drácula son obligadas mediante el poder hipnótico del vampiro, a entregarse a él, a quien sólo detiene la luz del sol y una estaca afilada mientras duerme.

Una sensualidad primitiva, salvaje, llegada a Londres desde Transilvania, invade, en la novela de Stocker, las oscuras calles y sitios públicos londinenses seduciendo, despertando a la sexualidad a jovencitas inglesas. Tal vez sea esa pertubación uno de los poderes más peligrosos del Conde Drácula.

Pero qué ocurriría con un vampiro en la casi contemporánea, civilizada y sexualmente abierta sociedad sueca, donde el sexo en vez de ser un tabú es casi casi un deporte, cuando no un régimen saludable más. Es decir, en un país donde la perturbadora sexualidad encubierta del vampiro victoriano, creado por Stocker,  sería algo más bien raro, exótico, inusual.

Eli
Eli, la amiga de Oskar

En lugar de la sexualidad victoriana ¿qué puede ser más perturbador para la sociedad sueca, paradigma del confort y la riqueza, que la imagen de una niña aparentemente indigente, sin padre ni madre, que no asiste a la escuela y que sobrevive casi sola, lejos de los demás niños que acuden a colegios con todas las ventajas educativas, en una Suecia en donde a los 15 años los adolescentes no sólo reciben condones, sino además aprenden posturas sexuales?

Tomas_Alfredson
El director, Tomas Alfredson

Es en Estocolmo, Suecia, donde transcurre Déjame entrar (Låt den rätte komma in, 2008), la opera prima del director sueco Tomas Alfredson nacido en Lidingö, Estocolmo, en 1965, y ganadora del Premio Meliés de oro a la mejor película europea en el Festival de Sitges 2008.

En la película, Eli (Lina Leandersson) es esa niña apartada, semisalvaje, que un día se muda al departamento vecino a de Oskar (Kåre Hedebrant), un niño que es el puerquito (como se llama en México a quien es víctima de las bromas pesadas de sus compañeros de escuela) de varios preadolescentes que suelen gritarle así, “puerquito”, por toda la escuela hasta encontrarlo y hacerlo víctima de lo que hoy llamamos bullyng, en tanto que él trata de esconder sus problemas de incontinencia urinaria, señal inequívoca de violencia contenida y no expresada.

Oskar, Kåre_Hedebrant
Oskar, el niño victimizado.

Oskar, no se defiende de los ataques de sus compañeros, en su lugar sueña despierto con amenazarlos con un cuchillo de caza y colecciona fotos de asesinatos sangrientos publicados en el periódico, las que guarda en un rincón de su cuarto, al igual que guarda y disfruta imaginando la violencia que ejercerá contra el trío de preadolescentes que no dejan pasar un día sin golpearlo.

Una noche, Oskar practica, afuera del departamento donde vive, enmedio de la blancura de la nieve (es de noche, pero a diferencia de la sombría Londres, aquí hay una claridad que lo rodea todo, lo muestra todo) la forma en que algún día enfrentará a los pequeños matones e incluso como los acuchillará. Atrás de él, Eli, su nueva vecina, sentada en un mueble del parque, sin que sepamos cómo llegó allí, pregunta a Oskar algo innecesario: “¿qué haces?”. Descubierto, el niño finge jugar a “nada” cuando todos podemos casi tocar la violencia con la que sueña Oskar.

Poco después de que Eli y Hakan, su compañero, un hombre maduro, casi a punto de ser un anciano, se muden a lado de la casa de Oskar, una serie de asesinatos comienza a ocurrir. A los adultos, como la madre de Oskar, que casi nunca está en casa, les preocupan las muertes, al mismo tiempo los dos preadolescentes  están ocupados en conocerse poco a poco.

El amor de Oskar y Ely es platónico: a diferencia de la sexualidad subterránea y perturbadora del vampiro de Bram Stoker, en el guión de John Ajvide Lindqvist, autor también de la novela del mismo nombre,  el sexo es inexistente entre los dos preadolescentes. En su lugar hay un compañerismo que se convierte en amor incondicional cuando Oskar sigue al lado de Ely, a pesar de creer que es una vampira, en tanto que ella aprueba su violencia al defenderse de uno de los pequeños golpeadores.

Déjame entrar es una película de vampiros, por supuesto, pero es fundamentalmente una historia de solidaridad, de amor incondicional, además de un vistazo a la vida poco glamorosa de un vampiro despojado de su sexualidad y movido por una hambre atroz que lo hace matar para vivir, a diferencia de Oskar que vive para matar, al menos en sueños, a sus verdugos.

Por cierto, el primer capítulo de la novela Déjame entrar puede descargarse de aquí, gratuitamente.

Share

7 comentarios sobre “¿Dejarías entrar a un vampiro?

  1. Pues he de decir que yo soy fanática loka de los vampiros, he visto casi todas las películas de vampirismo, he leído casi toda la saga de Anne Rice, he leído mil veces Drácula y también gracias a Sergio Zurita vi esta película, me parece que es una película diferente a lo que estoy acostumbrada, de ver a los vampiros como seres elegantes y seductores a ver un pekeño fenomenito que lejos de la elegancia ralla en lo salvaje, pero me pareció una buena reseña, si no la hubiera visto, la vería por tu reseña😄 jeje … suerte y nos estamos viendo en la red😄

  2. Aunque sé que no podré ir a ver la pelicula a la Cineteca, y como un admirador de la novela de Bram Stoker. Leeré la novela y buscaré la manera de conseguir la pelicula.

    Recomendación para la gente que le gusta este tipo de novelas, hay un libro de Carlos Fuentes que se llama “Inquietante Compañía”, es muy bueno.

    Salu2!!!

    @dFreakazoid

Este blog se alimenta de comentarios. ¡Deja uno (o los que quieras)!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s