Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 8.800 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 3 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

Un dragón corporal, narrativo, surrealista… y dorado

Para la inventora de El efecto Koala.

Hace un tiempo, un día, un chileno de visita en la ciudad de México, al pasar por el Palacio de Bellas Artes descubrió que Joan Manuel Serrat cantaba allí esa noche y dijo a su anfitriona mexicana cuanto le gustaría escucharlo. Ella, para complacerlo, y luego de intentar inútilmente conseguir boletos, fue a la entrada de la sala, donde le dijo a uno de los vigilantes: “queremos ver a Serrat, somos dos y sólo tenemos 200 pesos” (la entrada por cada uno costaba 500), el vigilante le pidió esperar y después lo llevó con una acomodadora que a cambio del dinero les consiguió un lugar en la parte más alta de la sala de conciertos.

El chileno contó a sus amigos, durante mucho tiempo, de las influencias de su anfitriona, quien, por pudor nunca le dijo cómo habían conseguido entrar a la sala. A ella, conocedora de ese y más trucos para sobrevivir en la ciudad, hacer esto le parece lo más común del mundo y al mismo tiempo le cuesta trabajo imaginar la vida de un ciudadano común en un país como Alemania o cualquier país desarrollado donde se supone que la gente hace “lo correcto” todo el tiempo, o al menos así parece. Lo que sí podría imaginar sin problema es la vida de un indocumentado latinoamericano intentando sobrevivir en Estados Unidos y por analogía a los africanos, turcos y asiáticos sin documentos, en países donde casi todo tiene un orden riguroso, como Alemania.

En ese país transcurre la obra de teatro El dragón dorado, escrita por el dramaturgo Roland Schimmelpfennig, nacido en Gotinga, Alemania, en 1967, y dirigida por  Daniel Giménez Cacho, que muestra a un grupo de cinco orientales que trabajan en la cocina del restaurante “El dragón dorado”, un espacio estrecho y caluroso, donde preparan platillos orientales, a toda prisa, que serán servidos por la mesera bonita.

El Dragon_Dorado UNAM en el Teatro de Santa Catarina, en Coyoacán

Actores de El Dragon_Dorado. Foto de de la sala de prensa de la Coordinación de difusion cultural de la UNAM

El escenario es un rectángulo formado por mesas estrechas, donde apretujados dentro de ese espacio, los orientales, chinos, vietnamitas, qué más da, formados por tres cocineros orientales, un muchacho asiático con dolor de muelas y una cocinera asiática ,se transforman y cuentan paralelamente las historias de una nieta y su abuelo, de una pareja de jóvenes amantes, un par de aeromozas; la hormiga y la cigarra; un hombre de camisa de rayas y una mujer con vestido rojo; Hans el tendero y el hombre de camisa de rayas; Eva la aeromoza y su Barbie-fucker, Inga, la aeromoza y su relación con una muela de origen desconocido, y la madre, el padre y el tío del muchacho asiático con dolor de muelas.

Cuenta Roland Schimmelpfennig que su obra se originó en dos momentos: cuando un abogado amigo le pidió escribir sobre la migración ilegal en Alemania, sobre todo acerca de los expulsados recluidos en cárceles de ese país. Al autor le pareció una tarea difícil por lo abigarrado de los inmigrantes: europeos del este, africanos, asiáticos, entre otros. El otro momento ocurrió cuando unos de sus colegas suecos le pidieron escribir una obra que debía ser corporal, narrativa y surrealista, calificativos que, por cierto, definen bien a El Dragón Dorado, donde destaca el trabajo físico de los actores.

En el fondo de todas las historias contadas en El dragón dorado se plantea la pregunta ¿qué pasaría si pudiera ser otra persona? De hecho, uno de los personajes se pregunta en voz alta “Si pudiera ser alguien completamente distinto de quien soy. Si pudiera ser alguien completamente distinto de quien tengo que ser.” Seguir a cada uno de los personajes de El dragón dorado no es una tarea apta para quien sufre vértigo o le gusta etiquetar todo y a todos, pues las fronteras parecen diluirse entre los actores y sus personajes, tal y como ocurre a los occidentales con los platillos orientales y sus ingredientes, que después de un rato les parecen todos semejantes y sus diferencias, mínimas.

Este ejercicio escénico hace preguntarse ¿qué es el teatro más allá de la escenografía y las historias, cuál es su esencia? A la mente me vino un cuento de Jorge Luis Borges llamado “En busca de Averroes“, incluido en el libro El Aleph, en el que cuenta lo difícil que, para quien sería conocido como Averroes, era definir la comedia y la tragedia mencionadas por Aristóteles en las traducciones de las traducciones que poseía, pues limitado por el Islam no tenía manera de saberlo, además, los libros con que contaba no tenían ninguna explicación. Más tarde, Averroes en una charla con amigos escucha en boca del viajero Abulcásim la descripción de una práctica en el reino de Sian Kalan (Cantón), donde fue llevado a una casa con personas que “padecían prisiones y nadie veía la cárcel; cabalgaban pero no se percibía al caballo; combatían, pero las espadas eran de caña; morían y después estaban de pie”. Al final del cuento, Averroes, su casa, sus jardines, sus fuentes, desparecen cuando Borges deja de creer en él y (simultáneamente) el cuento acaba.

Patricia Ortiz, actriz de El Dragón Dorado

Patricia Ortiz, actriz de El Dragón Dorado

En El dragón dorado vivimos ficciones dentro de la ficción que, al igual que ocurre en el cuento de Borges, desaparecen cuando los orientales-actores dicen “buenas noches” luego de un agitadísimo viaje por un microcosmos unido por los personajes, el restaurante y la comida, en cual, aunque el trabajo actoral de todos es excelente, destaca la presencia de Patricia Ortiz, una actriz dueña de unos recursos histriónicos impresionantes.

Finalmente, la producción artística de El Dragón dorado es de Piedad Teatro Producciones, AC, una compañía productora fundada en 1999 por Ana Graham, actriz participante en este montaje también, que se propone acercar al público mexicano a los textos más importantes del teatro contemporáneo.

¡Enhorabuena por este gran trabajo!

El Dragón dorado  se presenta hasta el 20 de noviembre en el Teatro Santa Catarina, en la plaza del mismo nombre en Coyoacán.

Progreso esq. Francisco Sosa 10, Jardín de Santa Catarina Barrio de Santa Catarina CP 04000, Coyoacán, Distrito Federal Tels.: (55) 5658 0560

Un libro con frutos diversos

Hay un Capote íntimo en estos relatos, desde el niño que ve en otro, mayor y abusivo, la encarnación del mal, como en “El invitado del día de acción de gracias”, hasta el adulto que en una pintura reconoce con fascinación morbosa la soledad oscura más profunda de su alma (¿creía el autor en ella?), en “El halcón decapitado”.

Cuentos CompletosCuentos Completos by Truman Capote

My rating: 4 of 5 stars

Fascinantes, crudos, desnudantes cuentos.

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Miguel Aroche Parra, poeta

(Actualización de la entrada publicada el 25 de noviembre de 2009)

Conocí a Miguel Aroche Parra una mañana de 1985. Lo visité en su “Librería Nacional” para pedirle sus datos biográficos para el Diccionario Enciclopédico de México que coordinaba Humberto Musacchio y en el que yo colaboraba investigando, entrevistando, preguntando, fotografíando… aprendiendo.

La librería de Miguel Aroche Parra estaba en la calle Luis González Obregón 17 A (gracias a la precisión de Fernando Aroche, su hijo y coordinador del Festival poesía y movimiento) en el Centro Histórico de la ciudad de México. Después de obtener sus datos biográficos me quedé a ver los libros en exhibición y encontré un viejo ejemplar de El rapto de Panamá de don Gregorio Selser, quien, años después, víctima de una enfermedad incurable, decidió terminar su vida voluntariamente al lanzarse  desde la azotea del edificio que habitaba en Copilco, al sur de la ciudad de México.

Pregunté a Aroche Parra por el precio del libro y me dio un precio ridículo. Yo acepté y le pagué inmediatamente. Minutos después él reconsideró y dijo algo así como “ya me chingaste, el libro costaba más”. Quise pagar la diferencia, pero él lo impidió diciendo “eso me pasa por pendejo”.

Miguel Aroche Parra es guerrerense, cumplió 96 años el pasado 17 de agosto (nació en 1915, me informa su hija Alina), fue militante del Partido Comunista Mexicano, estuvo encarcelado en Lecumberri varios años y es autor de varios libros, un par de ellos de poesía, que yo nunca había leído.

Hace unos cuantos días escuché por primera vez cinco poemas de Aroche Parra en Radio UNAM, en la maravillosa voz de Margarita Castillo, quien también es poeta, por cierto.

Abajo les comparto los vínculos a los cinco poemas: Azul, Canto en libertad, No basta, Obstinación y Murciélago. Los audios están en el micrositio “Programas solicitados por el público“  en el portal web de Radio UNAM y son obra de Margarita Castillo y la radiodifusora.

De todos ellos, el que abajo enlazo,  “Azul”, y cuya letra transcribo, es mi favorito. ¡Disfrútenlo!:

Azul

Azul.
Azul, el potro del viento,
azul, el mar aún rugiendo,
azul, el llanto copioso del sentimiento,
azul, tu boca y tus manos y tu cuerpo,
azul, azul de contento,
azul de nubes, tenue, inconsútil azul,
azul por fuera y por dentro,
azul la tarde, la playa,
azul la gaviota en vuelo,
azul cuanto veo, cuanto toco, cuanto siento,
azul, el canto loco del amor que ofrezco, del amor que imploro,
azules tus besos netos,
tus caricias desgranándose entre muros, a la sombra azul de lirios,
azul el sol que se pone,
azul tu voz y mi voz,
azules en la penumbra, solos, muy solos, los dos
.

Canto en libertad

No basta

Obstinación

Murciélago


Cruzando el puente (Turquía y su música)

“Cruzando el puente” es una película turca dirigida por Fatih Akin en la cual este cineasta alemán de origen turco hace un recorrido por la  geografía musical de Turquía.

Cartel de "Crossing the bridge"

Cartel de la película turca "Crossing the bridge" (Cruzando el puente)

La banda sonora de la película es una delicia, va desde la música electrónica turca hasta las melodías tradicionales, pasando por la música kurda representada por la cantante Aynur Doygan a quien puedes ver en video aquí debajo cantando “Ahmedo” (Amado).

El soundtrack puedes escucharlo aquí debajo también.

Fatih Akin ha dirigido varias películas, de entre ellas “A la orilla del cielo” es una de la más bellas que he visto.

Cartel de "A la orilla del cielo"

Cartel de "A la orilla del cielo"